Dawn

El pasado lunes empezaron mis clases de maestría. Fuera de algunas cuestiones personales que nublaron un poco mis sentidos ese día, la experiencia ha sido excelente. En los pasillos de El Colegio de Sonora se percibe la sed de conocimiento que caracteriza a los académicos, a la gente que entiende la necesidad de estudiar la realidad para poder cambiarla, a quienes son sensibles a la problemática humana y saben apreciar sus potencialidades.

Aún no he tenido oportunidad de convivir con muchas personas. Me siento como cuando llegué a estudiar la licenciatura a una ciudad que conocía poco y donde la mayoría de mis compañeros tenía algún tipo de lazo o compartía identidades propias de quienes, forzosamente, por vivir en la misma ciudad, han pertenecido a los mismos grupos y fácilmente pueden intercambiar experiencias comunes cuando se encuentran de nuevo.

Es claro que tampoco estoy en el otro extremo, vengo del mismo estado, del mismo país y no soy tan diferente. Pero en verdad disfruto esto de no buscar desesperadamente establecer relaciones sociales estrechas con la gente. Me gusta esta parte inicial que suelo dedicar a observar y escuchar, lo considero un momento valioso que sólo se presenta una vez. En esta parte no tengo muchas ideas preconcebidas del lugar y su gente, fuera de lo que ya conocía de una manera relativamente superficial. Estos días forman parte de un estudio antropológico en el que primero conoces, entiendes, escuchas y aprendes a respetar a las personas… para luego pretender relacionarte con ellas. Es como tomarse un tiempo para ir descubriendo poco a poco las reglas del juego.

Ayer fue mi primera clase y debo confesar que mis expectativas no eran muy altas. Creí que el tema iba a ser poco de mi agrado, pero me había decidido a hacer el esfuerzo por obtener lo más posible de la experiencia. Mi grata y enorme sorpresa fue que realmente disfruté mucho la clase, entendí algunas reglas básicas y me dediqué a apreciar y saborear el hecho de volver a ser estudiante.

Entiendo la complejidad de lo que me pasa en este momento. El proceso de adaptación se ha dado a muchos niveles y en muchos aspectos de mi vida, pero ninguno de los obstáculos que se me han presentado es infranqueable y se que todo esto vale la pena por tener lo que deseo para mí y la gente que quiero.

Un beso.

4 Responses

  1. Woooooow.

    No sabes el gusto que me da, amiga.

    Me da muchísimo gusto, que estés viviendo por fin, este proceso inevitable. Al carajo todo lo demás.

    Te adoro. Por cierto, algo me comentó Fershi, respecto a un posible viaje al defeño en SS. ¿Qué hay de cierto? Sería magnífico.

    Te mando un besote. Disfruta mucho este proceso, que es único en su especie, jaja.

    Y tu nomás acuérdate del clásico: “Se van reunir en equipos y van a representar la lectura tal con un sketch o un dibujo. Sean creativos” Acuérdate nomás de tantísima pendejada junta, jajaja.

    Eso ya quedó atrás.

    Te mando un besotototote.

    - January 24th, 2008 at 10:06 am
  2. Éxito en esta nueva etapa… y pues a disfrutar y echarle todas las ganas ¿no?

    gIzmHo - January 25th, 2008 at 9:55 am
  3. que taL anabeL!… pues primero que nada éxito! …

    dónde andas?… o dónde estás estudiando?… ke buEno ke lo estés disfrutando de verdad! … saLudos =)

    Lenin O.A. - February 5th, 2008 at 12:00 am
  4. zctva srhjpbx tkrzoshbv bjlx zgtwsyj cvrxnwe bfzyaldrv

    jzbek yasgnucb - February 23rd, 2008 at 7:48 am

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